02.26.06
Fantrstic 4

Es un pasatiempo de lo más revelador dejarse caer de vez en cuando por las tiendas de Todo a cien ( que conservan su obsoleta denominación popular a estas alturas del euro) o las de los chinos, donde siempre conseguiremos encontrar algo que llame nuestra atención. Bien sea por tratarse de un artículo de uso estúpido o por ser algo eminentemente friki. Con esto último me topé el sábado pasado cuando, en una fugaz visita a un bazar oriental en busca de un paquetito de sobres de correos mi vista se posó en otro tipo de paquetitos que captaron de inmediato mi atención. Entre las barajas de póker porno y unos portalápices estampados con ositos de peluche danzarines atisbé las figuras de La Primera Familia Marvel, estampadas a su vez sobre un atractivo sucedáneo de lujoso sobrecito de trading card de las de toda la vida. Mi capacidad observadora reparó de inmediato en ese sospechoso fantrstic que hirió mis ojos como una pedrada, y lanzarme a pillar un par de sobrecitos fue cosa de nanosegundos. Sesenta centimazos de euro por cada uno y, ya resguardado en el coche de las miradas frívolas, me dispuse a destripar aquella curiosidad frikista. Pues bien: un churro de cartas, como ya me esperaba, que combinan imágenes extraídas de la película reciente de los 4F con recortes de viñetas varias exprimidas de sus series más recientes, también. No soy precisamente un entendido en estos temas de los juegos de cards, pero me da la impresión de que el sistema que se tiene que usar con éstas es más bien patatero. Solo tienen unos números de ataque y defensa, unas estrellitas, y ya… El diseño es azul, muy azul. Y soso, muy soso. Casualidades de la vida, no encuentro por ninguna parte el logo de Marvel, ni nada que le haga referencia. Seguramente porque los Fantrstic 4 no son de Marvel, claro. Por cierto que en el interior, en las cartas propiamente dichas, sí pone claramente fantastic.
Ciento veinte céntimos de ecu desperdiciados. Bueno, no del todo. Una entrada curiosa en el blog bien lo merece. Otro día me animo y saco más cosas raras que tengo por ahí guardadas.
Neff seid!
02.25.06
E.E.y C.
Quiero que sepas que aunque el Imperio Naranja fue finalmente arrebatado de nuestras manos y cayó en desgracia, y con él gran parte de nuestras ilusiones y proyectos, no todo se ha perdido. Sé que recordarás, no sin pena, cómo un día gobernaste una de las provincias de aquel imperio, la conocida como Viñetas, que fue afianzando con rapidez su posición en el poco tiempo que medió entre el Auge y la Caída. Sin duda recordarás también, todavía, que mi mayor aportación a su entramado fue un proyecto que nombré como Entre estudios y catálogos, cuyos primeros pasos eran prometedores. Las circunstancias hicieron que el trabajo fuese enterrado y olvidado, sin que llegase a prosperar. Pues bien, me place comunicarte que no todo está perdido. Has de saber que durante este tiempo, en la sombra, me he propuesto continuar con lo que había iniciado. He buscado, he leído, he analizado… y mi ímpetu sigue tan intacto como el primer día. Poco a poco el proyecto va tomando consistencia y haciéndose mayor. Es una labor dura; he de confesar que existe mucho más material de estudio del que había sospechado en un principio. Pero no puedo abandonar aquello que un día pareció llevarse el viento. Amigo Ignacio, aunque desconozco si este esfuerzo servirá para algo, no pierdas la esperanza de que algún día veamos una recompensa a la perseverancia.
Un efusivo saludo desde mi celda.
02.22.06
Tebeosfera en papel

Acaba más o menos de aparecer el libro Tebeosfera, editado por Astiberri y dirigido por todo un clásico del estudio del medio del cómic como es Manuel Barrero, que por cierto ha vuelto a ser padre recientemente de una segunda guapa niña, y desde aquí lo felicito a los cuatro vientos digitales.
Todavía no me he leído la obra, que ha caído en mis manos ayer mismo, así que no hay análisis, me temo. Pero, aparte de la noticia en sí, es interesante reseñar cómo y de dónde ha surgido este proyecto. La Tebeosfera es una revista electrónica que habla – y se extiende, vaya que si se extiende – sobre cómic y humor gráfico en todas sus variantes. Artículos de fondo, entrevistas, rescate de documentos, reseñas… Todo ello coordinado por Barrero y surgido de las ansias auscultadoras de un gran número de estudiosos (profesionales y semiprofesionales en mayor o menor medida) que logran juntos el pequeño milagro de ofrecer una publicación sobre cómics de enjundia y con un montón de contenidos. Esto es: calidad pegada a la cantidad. De esta forma, Tebeosfera se convierte en un lugar de referencia en la Red para todo amante de las viñetas que desee profundizar un poco en el lado más teórico de su afición. Y, ciertamente, a lo largo de estos años de carrera de la revista electrónica, muchos nos hemos estado preguntando por qué demonios el señor Barrero no ha aprovechado su buen hacer, su ímpetu, sus contactos y la predisposición de decenas de colaboradores para lanzar una Tebeosfera en papel; una Tebeosfera palpable que ayude a llenar aunque sea un poco el enorme hueco que las revistas teóricas sobre cómic han dejado en las librerías, apenas ocupado por la irrefrenable Dolmen de Vicente García y la irregular (en salidas) Dentro de la Viñeta, lanzada desde Asturias. Un misterio que no despeja del todo la aparición de este libro. Los contenidos del mismo proceden en parte de la propia web, con un añadido lógico de artículos inéditos que justifican – según una generalizada opinión del público – la existencia del mismo. Ya se sabe: aquello de que por qué razón vamos a pagar por algo que podemos leer gratis en el monitor. No estoy totalmente de acuerdo con este concepto, ya que el soporte cambia, pero en fin…
La calidad de lo editado ahora en pulpa se justifica mediante una selección que incluye temas tan dispares como las viñetas republicanas en la Guerra Civil, los superhéroes norteamericanos o la historieta argentina. De Héctor Germán Oesterheld a Will Eisner, pasando por los cómics E.C., Mafalda, la revista Bosquivia, los tebeos españoles de terror, el humor gráfico en la Universidad o una entrevista a Carlos Trillo. Un contenido ecléctico que pretende mostrar la clase de trabajo que se viene haciendo en Tebeosfera desde el año 2002 y que esperemos tenga una continuación, ya que quedan de por medio tres años de los que se puede sacar mucho más jugo. Por ahora, y antes de zambullirme de lleno en su lectura, sentir entre mis dedos el peso de esta Tebeosfera de papel representa para mí un gozo como lector y aficionado. Son necesarios más libros como éste, donde se conjugue el afán por informar con las distintas visiones de estudiosos varios, conscientes todos del enorme y fértil terreno que nos acoge y lleva por nombre cómic.
Hay un enlace permanente, por cierto, a vuestra izquierda, de la Tebeosfera digital. Provechosas lecturas…
02.18.06
Si un hombre…
Si un hombre conociera con exactitud el momento de su muerte y éste estuviera aún muy lejano, conduciría con los ojos cerrados, bebería ácido, se zambulliría en aguas infestadas de tiburones… desafiando a la Naturaleza. Tendría para sí la existencia más fantástica dada a un ser humano, sorprendiéndose cada vez de qué manera el destino salvaría su vida.Pero… ¿y si lo único que conociera fuese el momento exacto de su muerte? ¿Y nada más?
02.13.06
Acerca de los mensajes anónimos…
02.12.06
Fin de semana lobuno

Con un retraso más que considerable, y ahora que llega a las pantallas su secuela, he aprovechado este tranquilo fin de semana para visionarme cómodamente en casita Underworld, la cañera aventura entre vampiros y hombres lobo que sin duda todos los que estéis leyendo esto habréis visto hace un porrón. Sorry, es una de mis constantes: no me mantengo muy al día en lo que a estrenos se refiere, y pueden pasar un par de años (o más, para qué engañarnos) sin que cate uno de esos títulos que todo friki entendido considera imprescindibles. Pero estoy divagando… A pesar de las poco prometedoras escenas iniciales de la película, una copia absurda del tiroteo de Matrix (columnas incluídas) que me hizo temer que aquello sería un truño indigesto, he de reconocer que me divertí bastante durante el resto del metraje, hasta llegar a disfrutar de la historia. Vale, los actores no son como para tirar cohetes; la repetición de clichés es alarmante; la dichosa manía de envolverlo todo en papelito de regalo para neo góticos y con una musiquilla que se repite más que El Fary está presente; incluso es notorio (al parecer) que todo el tinglado está poco menos que anarroseado de famosos juegos de rol como Vampiro y Hombre Lobo. ¿¡Quién lo iba a decir, eh!? Pese a todo esto, digo, me ha parecido un buen entretenimiento, a años luz de la caquita indescriptible y extrañamente recurrente en nuestras conversaciones tertulianas que es Van Helsing (perdón, las collejas otro día) y seguramente sea debido a que se trata de una película apta tanto para aficionados recalcitrantes a las reuniones de monstruos de nuestro querido cine de Serie B como a los drogadictos de la acción cañera con estética guay y además no está tan mal filmada como la antes citada. ¿Quién se va a resistir, por San Kenton, a una historieta donde vampiros y hombres lobo se dan de hostias? Aquí tenemos uno de los puntos clave de la ecuación, por cierto. ¿Marvel Zombie o DCFan? ¿Del Barça o del Madrid? ¿Palomitas con sal, o con azúcar? ¿Eres de los chupasangres o de los licántropos? ¡Ah!, decisiones, decisiones… a pesar de lo mucho que me gustan los vampirillos, he de confesar que siento una debilidad especial por el mito del licántropo, personaje que en cierto modo, ha estado casi siempre ensombrecido por el resto de los monstruos clásicos (con remedos varios de Vlad a la cabeza) y que en este film vuelve a dar muestras de esa condición. Los vampiros – una vez más, y para horror de muchos – son seres afectados que viven en mansiones de que te cagas y parecen ocupar gran parte de su tiempo eterno en agenciarse un guardarropa molón y en exhibirse entre ellos. Unos pijos, vamos. Mientras, los lobitos son desgreñados y guarretes, tienen muy mala hostia y habitan en el subsuelo, un poco como outsiders de esta sociedad sobrenatural. Y encima, son las víctimas. Mola. Personalmente, el personaje que más me ha gustado es Lucian, el líder de los lobos.
Si he llamado a esto fin de semana lobuno es porque, como habréis intuido, he terminado de leer el libro cuya portada ilustra ahí arriba, obra de Carlos Díaz Maroto. Un libro interesante para amantes del mito del hombre lobo, donde se puede repasar convenientemente una exhaustiva filmografía y rememorar viejas películas, casi siempre malillas, que han marcado el camino del aficionado al terror cinematográfico más peludo. El repaso de Maroto llega, precisamente, hasta la citada Underworld, a la que no critica muy positivamente, y conforma una guía útil de consulta. Es estimable, sobre todo, porque aparte de los clásicos y las películas que todos podemos conocer, es una muestra de la cantidad de producciones baratas, ignotas, televisivas, chuscas e irrelevantes que muy difícilmente podremos localizar y ver. Se añade además un capítulo con películas sobre humanos transformados en otros animales y una lista enorme de títulos.
Y, ya puestos, para rematar la faena he decidido este mismo fin de semana lobuno que mi próximo cuento sea de hombre lobo. Eso sí, con algunas peculiaridades. ¿Poco original? Ya veremos qué sale…
02.11.06
Trabajos e ilusiones
Está que no para últimamente, Carolina. Después del tebeo del Concurso de la Comarca de la Sidra, y antes de una próxima historieta que debe estar a punto de ver la luz, nos sale ahora con un dibujillo que ilustra un folleto de la Red de Bibliotecas Municipales de Gijón. Trata el papel de una exposición bibliográfica dedicada a los principales premios literarios del 2005. Enhorabuena.
No me olvido tampoco (¡como para olvidarlo, con el trabajo que me da!) de Buendía, el Friki Feliz, cuyo dibujo corre a su cargo, manteniendo desde el principio unas ganas y una dedicación envidiables, a las que no siempre me veo capaz de seguir el ritmo. Sin duda, no será esta la última referencia a su trabajo en el blog.
02.08.06
Al Jardín que l ´Edén
02.05.06
¿El fin de la civiliz…? ¡Bah!

Vamos a veer… vamos a veer… tengamos la fiesta en paz. Reconozco que tiene que ser un problema mío, y no de esta civilización absurda que se empeña en demostrar su condición día sí y día también. Fijémonos si no… disturbios espantosos por un quítame de ahí esas caricaturas del Profeta; el Reino y los Estados Unidos dando la razón a los alborotadores (se les puede masacrar en invasiones sin sentido, pero si hay que darles la razón en estas cosas artísticas se les da); una versión más (y van… ¡joer!) de Las Minas del Rey Salomón con Patrick Swayze a la cabeza… un mundo loquito, oiga.
02.04.06
Prueba superada

Viernes, tres de febrero. Siete y diez de la tarde. Casa de la Cultura de Bimenes. Cerca de S.M.R.A; cerca de Pola de Laviana, muy cerca de Nava… Bimenes parece estar al lado de todo, ser el centro del Universo.
