12.31.06
Que no se diga… Un microrrelato para cerrar el año
TABÚ
Otro año sin Navidad.
12.27.06
El Zocofán (14)
Si en cierto momento no muy lejano en el tiempo (no, ahora no, ahora el nuevo reclamo deben ser los pingüinos bailarines esos) usted tuvo el arrojo y bizarría de pedir un menú infantil, solo para llevarse a casa un bonito tema para un post en su blog, será el afortunado poseedor de este curioso disco que contiene, además de los típicos fondos de escritorio y unas ilustraciones para imprimir y colorear a su gusto, dos jueguecillos dos. Un simple plataformas donde deberemos dirigir a Bats por pasillos y rampas, atizando a los malosos que salgan a su encuentro y – más interesante – una especie de buscaminas en el que debemos localizar a los enemigos clásicos del murciélago, y cuyo enfoque, en el caso de Gatúbela, si usted se encuentra en Argentina, cobra todo su significado. Todo ello aderezado con una machacona musiquilla que es mejor obviar.
12.25.06
La recta final
Y por si fuera poco, acaba de dejarnos James Brown. Sobran las palabras.
Con retraso, ayer me enteré de la muerte de Jean Roba, clásico del cómic franco belga, que tuvo la mala idea de morir en junio, cuando (parece ser) la tristeza no es tan triste. Para él, para Dave Cockrum, para Mickey Spillane, para David Gemmell, para Igor Medio, para Jack Palance, para Justo Vasco, para Robert Altman, y para todos aquellos anónimos que han perecido en accidentes de trabajo, atropellados por conductores borrachos o asesinados por sus parejas, un sentido recuerdo final desde aquí. Y, allá donde estén, que no sufran. Sus muertes no son menos sentidas por no haber ocurrido en Navidad.
Solo se trata de una más de las muchas malas ideas del ser humano.
12.18.06
Ampliando lo anterior
El acto estuvo lleno de escolares, participantes en un concurso paralelo de tiras fomentado en los colegios, algo de prensa, la TV local, etc… Curiosamente el año pasado, que no nos llevamos nada, nos entrevistaron para la tele, y esta vez han pasado de nosotros. En fin…
El punto álgido del evento se produjo cuando, ante la ausencia de Chechu y David, ganadores de un accésit, (y vecinos de mi pueblo, por cierto) yo me ofrecí para recogerlo, solo para contemplar estupefacto cómo entraban corriendo en ese mismo instante y me arrebataban el momento estelar de la tarde. Lejos estaba de mi mente, en ese punto, el imitar a cierto autor multipremiado y conocido por su desparpajo. Pero lo cierto es que, inquietantemente, casi lo hice.
En definitiva: reparto de tebeos, diplomas y vasos de sidra; fotos inmortalizando el momento y la exposición adyacente, apretones de manos, etc… Y algo más: una pequeña tertulia improvisada y la posibilidad de llevar adelante nuevos proyectos conjuntos. Esperemos que así sea.
12.14.06
Un premio
12.10.06
El frikismo es un grado
Precisamente en Grado ( solo Grado, sin nada delante) población asturiana a unos veinticinco kilómetros de Oviedo, han decidido añadirse a la lista de localidades regionales que ofrecen pequeños eventos, paraísos de bolsillo para el friki que sale del armario con mayor frecuencia y desparpajo y, además, han optado por no quedarse en el frikismo nuestro de todos los días, sino dar un paso más y centrar su mirada en el frikismo extremo, ese que es nominado como bizarrez; sin ánimo de entrar aquí y ahora en el uso, incorrecto o no, del palabro.
De primeras, contemplamos extasiados y asqueados la expo de Cuco: wáteres, tartas de boda hechas con neumáticos, un corazón de vaca (supongo; lo suyo con las vacas es preocupante), unos muy fashion maletines transparentes rellenos de vísceras (curiosos canopes Leroy Merlín); un saco de la risa literal, una torrecilla bastante… bastante… ¿alta?, hecha con huevos de toro y unas cabezas de vaca con Macintosh incorporado que no estaban nada mal. Pasamos después a las exposiciones de artículos extravagantes, en las que había un poco de todo. Cosas sí realmente sorprendentes y para el recuerdo nostálgico, como el elefante cagacigarrillos; el Naranjito (que no falte), las muñecas legionarias, un libro acerca de cómo cagar en el monte, vinilos de aquellos infumables 60´s y 70´s (como el tema, poco correcto hoy día, Niña de pocos años, de Pepe Domingo Castaño) y un buen número de fanzines (Dejad que las niñas se acerquen a mí; véase lo popular del tema), tebeos (Super Lily, va de niñas la cosa), revistas involuntariamente apropiadas (“escrita y dirigida por guardias civiles para guardias civiles”); libros (Sodomitas famosos: políticos, científicos, criminales, espías…) y varios ejemplos más. En general el contenido estuvo a la altura de las expectativas, aunque nos pareció un poco escaso el material exhibido. Es el primer año del nuevo invento freak (pero freak de verdad; y aun tiene uno la certeza de que los verdaderos y mayúsculos freaks ni siquiera los hemos visto, y existe un ultrafreak por ahí, en algún lugar) y esperamos que las sucesivas citas eleven el nivel y la asistencia.
Tras un prolijo recorrido por todos los pasillos, azuzados por la falta de cafeína, y ya que el temporal había amainado, abandonamos Grado en dirección a urbes más iluminadas y actos más cotidianos. La Novena Bizarra queda apuntada en nuestras agendas como un paso más en ese camino de baldosas amarillas que parece conducir ineludiblemente a todo fan hacia territorio astur. Donde, por los signos percibidos, la gente cada vez anda más loca, loca, loca…
12.06.06
Solo para sus ojos
En fin. Dicho esto, creo que sobran más palabras. Solo una opinión personal: ¡basta de pejiguerismos bobos, bobos frikis! O si no, para la próxima propondré que ni Aston Martin ni leches… el vehículo oficial Bond debería ser éste. A ver si os quejáis con fundamento.
P.D. Sé que a muchos os resultará difícil entenderlo. Basta con aporrear aquí.


