01.27.08
Heathcliff
Quisiste olvidar demasiado rápido,
demasiado bien,
el polvo de estrellas de la noche pasada.
Y desembarcaste solo en la playa blanca
cogido de la mano
de la nada.
Arrugas de la arena que cerró tus ojos
surcaban tu cara.
Y la risa triste que sin querer nos diste,
a este lado del espejo,
en el suelo frío,
quedó marcada.
01.13.08
En busca de la Arcada Perdida
Debo reconocer que este post estaba pospuesto ( ¡vaya!, lo que casi nos da un paradójico y alegre juego de palabras. Si el post estaba postpuesto, pues era un post que no estaba puesto… en fin, que alguien me lo aclare…) en busca del tiempo necesario para redactarlo, aunque llevaba ya unos meses con la pertinente recopilación de búsquedas interneteras pululando por ahí en forma de notas y papelajos varios. No es que ahora mismo disfrute de mucho más tiempo libre, pero va siendo hora de que la verdad salga a la luz. ¿Por el bien de la Humanidad? Pues va a ser que no, nada tan jolivudiense; pero aseguro un rato divertido con tamaña sarta de despropósitos. Podría empezar con cosillas suaves y hasta agradables como el culo de Kim Cattrall, buscado varias veces (juro que nunca he dedicado un post al culo de esta señora); o el tonto del culo (que llevaba irremediablemente a una bonita foto de TomTom Cruise); o incluso los más bien inofensivos piruletas artísticas originales; densidad de la chicha; o el muy buscado hamster en el culo de Alejandro Fernández (¡qué país!). Como se podrá comprobar, las cosas soeces o tontas (o ambas cosas) ocupan la mente del internauta común. Eso ya lo sabíamos. Igualmente, hay un montón de inutilidades bizarrescas que a veces se pregunta uno entre pasmado e inquieto a qué vienen: jefes odiosos (¿no tienen bastante con los suyos, que quieren más?); historia de los dispensadores de comidas (a este, hasta le puedo ver alguna utilidad); virtudes de las hamburguesas de trucha; ideas despedidas de soltero originales baratas; fotos actuales del hombre lobo(¿?); foto de un euro con la cara de franco (¡ay, pillines..! ¿y por qué no un franco con la cara de un euro?); ¿cuántos eurodólares circulan?; imágenes de peluches hacerca de ositos en caricaturas… y así hasta la extenuación más mortal.
Evidentemente, internet es para muchos el salvavidas de su existencia, a esos extremos hemos llegado. Y para los que no, pues casi… Buscar ayuda en internet es práctica ya habitual, y aunque ignoro si sus resultados son fiables, lo cierto es que a estas alturas ya nadie se corta a la hora de pedir por esa boquita y cruzar los dedos confiando en que un milagro virtual les arregle el problema. Así, desde lista de libros de para ser considerado una persona culta (eso es trampa, pillastre); hasta ¿qué le gustaría a Dakota Fanning para su cumpleaños (¡chúpate esa!, uy… perdón…), observamos toda una serie de anhelos que, sinceramente, preocupan un poco: quiero encuentros con chicas de chicha (¡y dale!); dejar de ser gótico (lo entiendo, lo entiendo…) cuatro entradas para la Atlántida (no sé si reírme o llorar); altos elfos desde 1 euro (incomprensible, de verdad); la más golfa de Nava (en fin…por pedir que no quede); o falos v de vendetta (la degeneración merchandisera total, por Crom). Todos los cuales son incapaces de superar el muy desasosegante números de teléfonos de contactos de sicarios. Internet no sirve para TODO. Aún. O sí.
Con todo, debo dedicar una simple paginilla a aquellas búsquedas que resultan a la vez inocentes, graciosas o incluso entrañables. Porque personas humanas que dedican parte de sus vidas a buscar monstruos no vistos, mensajes anónimos con nombre, fotos de tetas de ciencia ficción, dibujos de ideas entrando en la cabeza, templarios en burro, fotos del primer creador de fuego en la prehistoria o carátulas del pueblo de los muertos que no están muertos… no pueden guardar maldad en sus corazones. Son, incluso, de tan bondadoso espíritu, que la mayor aberración que han buscado en su tiempo de oficina es follando entre seres humanos. Fíjense ustedes… Me encanta esta parte. ¿O no?
Pero aún nos queda el apartado de las preguntas. Sí, el ser humano antes mencionado es curioso por naturaleza, y cuando considera que ya se han reído bastante de él y ha hecho demasiado el ridículo al plantear estas cuestiones directamente a sus semejantes, busca el anonimato de la Red para, a la vez que mantiene viva la esperanza de una respuesta, respirar aliviado. De momento, ¿cuáles son los principales temas de los tebeos? es una pregunta tan despistada como inofensiva. Pero no me negarán que ¿por qué Van Helsing es buscado por la policía?, ¿cómo folla la asturiana?, Darth Vader, ¿por qué habla con un megáfono?. ¿por qué se mueren los pingüinos? o Superman Returns, ¿qué pasa cuando termina? no tienen calidad por un tubo. Si les dan unas pocas vueltas en la cabeza a estas cuestiones, encontrarán montones de réplicas ingeniosas que les sorprenderán a sí mismos y deleitarán a sus amistades durante esas, a menudo, aburridas tertulias fandomeras de los fines de semana. Sin embargo, no canten victoria aún. La pregunta de preguntas está al caer, y dudo mucho que ninguno de ustedes la encuentre graciosa, comentable, alimenticia o de buen gusto. Es más, estoy seguro de que la sonrisilla cómplice o el gesto de agradable condescendencia que han mantenido en su rostro durante la lectura de este breve reportaje, se vendrá inmediatamente abajo en cuanto la pregunta sea revelada. Ahí va: ¿qué ocurriría si no existiese internet? Bendita ignorancia…
EXIT
GAME OVER