06.28.09
Propuestas en viñetas
He descubierto últimamente lo mucho que me gusta escribir guiones de cómic para otras personas, dibujantes con personalidades propias y ganas de hacer viñetas, a los que puedo sugerir mis historias para que les den vida con sus trazos. Y que van a hacerlo ( lo están haciendo ) mucho mejor que yo, indudablemente, que nunca he sido un as del lápiz, por muchas intentonas que haya realizado aunque, eso sí, continúe dándole al grafito y la tinta como válvula de escape y necesidad imperiosa de expresarme, quizás para nadie, quizás para el aire.
Pero la historieta es otra cosa. Es muchas cosas, de hecho. Y el mero arrebato de abocetar un sentimiento, de dejar correr la mano sobre el papel en ejercicio casi mediúmnico no es suficiente. Lo bonito, lo grave, lo complicado, es contar historias. Y, a ser posible dentro de tus capacidades, contarlas bien. Y, en ese caso, que el dibujo apresurado o vacilante no estropee lo que has querido escribir. Para mí – lo he descubierto – en lo que a comic se refiere, el camino pasa por la colaboración con otros artistas. Y digo bien colaboración. Una historieta, para ser buena ( y yo no digo que vaya a hacerlas buenas, simplemente a intentarlo ) debería estar compensada en todos sus elementos, que son muchos: desde el argumento al entintado, pasando por los diálogos, la planificación de la página, la caracterización de personajes, el dibujo a lápiz, la rotulación, el color si lo hubiere, la documentación, la elección de planos… ya véis, a poco que rasquemos en su superficie, un auténtico quebradero de cabeza. Todo ello destinado a conseguir un aceptable resultado final. Esta complicada receta puede guisársela y comérsela uno solito; pero si no se ve capaz o no quiere apechugar con tanto trabajo, es cuando la colaboración entre al menos dos personas: un guionista y un dibujante, se vuelve más efectiva. Y a mí me gusta; y a mí me vale… Cuatro ojos ven más que dos, y cuatro manos también trabajan más. Si el guionista es clave y básico en la creación de una historieta; el dibujante es la parte fundamental. Tras la creación de los argumentos y los personajes, tras la escritura del guión; no resta el mero encargo para un dibujante más o menos cualificado de rellenar las páginas con monigotes y bocadillos. La labor del dibujante es dura, y si bien no existiría historia que contar sin el guionista; tampoco éste llegaría a la otra orilla sin el del lápiz y las tintas. Así que es bueno que el artista se implique. Que sugiera un detalle aquí y otro allá, el trasvase de una línea de texto a otro lugar, o pellizque en la piel a algún personaje. El resultado, al fin y al cabo, es producto de los dos autores, y todo lo que ayude a mejorar la base sobre la que se asienta una historieta es bienvenido.

Así que, soltando el lastre de mis ínfulas artísticas, lo que más me apetece ahora es hacer historietas, pero dibujadas por otros. Y publicarlas, por supuesto: el destino de una historieta es ser publicada. Las muestras que acompañan estas líneas pertenecen a varios proyectos – en distintas fases de desarrollo – en los que trabajo junto a Santos Zaballos, Carolina González y Alberto Cimadevilla. Todos son diferentes. Hay color y blanco y negro ( con grises o sin); hay historias crudas y peripecias surrealistas; hay humor, y hay fantasía, y hay realismo. Porque ( esto no es un secreto, pero parece que se olvida a veces) una de las labores de un guionista es adecuarse a las capacidades del dibujante con el que trabaja en ese momento, ofrecerle el tipo y tono de historia y escenario del que pueda sacar mayor partido con su estilo o inquietudes. Potenciar los temas que se le den mejor y escribir también pensando en quien va a llevar sobre el papel la historia. Y aquí estamos, intentándolo.

De momento, se verá el trabajo realizado junto a Alberto, la historia Liberté, presentada al Prix de la Fondation Raymond Leblanc, y que es una de las 15 seleccionadas para optar al pase a la final, en septiembre. El mecanismo de este certamen incluye la posibilidad de que, en esta fase, el público general, los lectores, puedan votar a uno de los trabajos a través de internet. Entrando en la página dedicada al premio, veréis que se exponen las historias. Votar por una de ellas es muy sencillo; todas pueden leerse al completo.
SELECCIONADOS PRIX RAYMOND LEBLANC

Estas páginas se expondrán en Bruselas, en la sede de la fundación, durante seis meses ( si no he entendido mal en el extenso texto de las bases ); los 6 finalistas escogidos serán publicados en álbum por la editorial Le Lombard y el ganador se dará a conocer a finales de septiembre. ¿Qué quiere decir esto? Pues nada… que hay que esperar y mientras tanto… seguir trabajando.
P.D. Agradecimiento especial a Carolina, sin cuya traducción de los textos al francés, evidentemente, no hubiéramos ido a ninguna parte. Y a Sigrid, por las mínimas pero certeras correcciones.
