enero 25, 2012
TRUÑO
En ocasiones como ésta es cuando agradezco no haber gastado ni un decilitro de carísimo gasoil, ni haber ido al cine a pagar una carísima entrada y una carísima cocacola del grifo ( más unas carísimas y revenidas palomitas ) para ver un carísimo ( vamos, que le han echado mucha cara ) truño con ángeles y cosas apocaclípticas de esas – y muchos traumas, y sustos de baratillo y tonterías que se ven venir a kilómetros… – que no merece que pierda 1 hora y 30 minutos de mi carísima vida. Para eso pago mi carísima tarifa de internet.
11-11-11. ¡Corred, insensatos! Yo aviso.
Advertisement