mayo 11, 2005

Breve, efímero, corto… pero no escaso

Posted in Impresiones literatas a 5:48 pm por ivanolmedo

No recuerdo exactamente cuando empecé a interesarme por los microrrelatos y a escribirlos. Pero es una cosa que viene de relativamente hace poco. Años atrás me dedicaba a escribir cuentos de varias extensiones, pero nunca, que recuerde, con la intención manifiesta de que pudieran catalogarse como microrrelatos. Hay que decir, antes que nada, que también se les suele denominar ultracortos o hiperbreves, pero el término microrrelato es el que personalmente uso, por costumbre.
Da la impresión de que hoy en día este subgénero, o formato, goza de gran dinamismo entre los autores. Hace tan solo unos meses le comentaba a Santi Eximeno, por cierto, que el microrrelato no era plato del gusto de todos, y que estaba arrinconado; no se tenía en cuenta, prácticamente, como si fuera un hermano pobre del cuento de toda la vida. Ahora mismo proliferan multitud de apuestas a su favor, tanto en forma de e-zines como de, sobre todo, concursos exclusivos de microrrelato que copan los periódicos y las webs literarias. Quizás se ha puesto de moda, ya que las convocatorias son constantes.

De todas formas, puede existir una cierta confusión. ¿Cuándo se considera microrrelato? Supongo que el baremo más sencillo es establecer su límite en trescientas palabras, para no liarnos demasiado. Pero he visto toda clase de normas: por caracteres, por líneas, por palabras, etc… En los concursos, también suelen obligar a utilizar un tema concreto, o un par de términos que hay que meter, como sea, en la trama. Pero… ¿trama? ¿Hay trama en un microrrelato? Bien, según los cánones de pensamiento literario, se considera que cuanto más breve sea una narración más difícil es de llevar a buen término. Hay una corriente de pensamiento generalizada que cree que el cuento es – además de la base literaria – un escollo más difícil de superar que la novela. Aunque después la novela sea la reina de las librerías, pero esa es otra cuestión. Según esta regla de tres, el microrrelato debe ser la prueba más terrible y complicada para un escritor. No sé qué pensar sobre eso. Puede ser cierto que no es sencillo escribir un buen microrrelato, pero desde luego la extensión de la novela y la importancia suprema que se le otorga hacen que sea ésta la terrible prueba a la que muchos no osamos siquiera enfrentarnos.

En todo caso, creo que el microrrelato debe cumplir al menos uno de estos dos requisitos fundamentales: impactar al lector con un desenlace demoledor, inesperado; o mostrar lo narrado de una forma que haga reflexionar y la propia esencia del cuento quede en la memoria. Cosas nada fáciles, como se puede ver. Si un microrrelato cumple ambos requisitos, la misión del autor ha llegado a término con éxito. Es posible que sólo cumpla uno de ellos, lo cual también me parece válido. No hay espacio para las soserías en las distancias cortas…
La misma brevedad de los microrrelatos es terreno fértil para la experimentación. Curiosamente, su formato minúsculo consigue que uno se estruje las pocas neuronas que tenga intentando eliminar palabras hasta conseguir quedarse en el minimalismo puro. También es posible atreverse con ideas aberrantes, ilusas, poco afortunadas, bastardas… que en un formato más extenso podrían no tener cabida. O lanzar ideas locas al lector desprevenido. O intentar – sólo eso, intentar, me temo – sacudir los cimientos con el final más brutalmente impredecible que se haya escrito jamás. El microrrelato es, en este sentido, una herramienta de creación de gran interés.

Y dada su corta extensión (una vez más) representa una ración de lectura fácil de digerir por todo tipo de público. Ya que siempre nos estamos quejando, con razón, de que se lee poco, ¿por qué no utilizar el microrrelato como cebo, como test, como lectura que hacer llegar por los cauces más insospechados a los no-lectores? Podrían utilizarse otros medios de difusión más a mano de todo hijo de vecino que las revistas, los diarios o las antologías. ¿Qué tal incluir un microrrelato en esos sobrecitos de azúcar que en este país se consumen a miles cada día, a todas horas? ¿Qué tal microrrelatos en las servilletas de los restaurantes, ansiosamente estrujadas en ocasiones esperando la llegada de las viandas? ¿Por qué no incluirlos en las cajas de cereales y así dar al madrugador un poco de lectura cuando su cerebro acaba de despertarse? ¿Y las entradas de cine, o de conciertos? ¿Y los posavasos..? Ya que el microrrelato es un buen ejercicio literario en sí mismo, podríamos ir un poco más allá, forzando las posibilidades para que su presencia en nuestra vida fuese algo original, inesperado y que diese que hablar.

Es una idea que lanzo al aire…

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5 comentarios »

  1. Santiago Eximeno said,

    Interesante reflexión. Sobre todo me atrae ese último párrafo que trata del microrrelato como fuente alternativa de expresión literaria, utilizando soportes de comunicación alejados de los habituales. Por ejemplo, la telefonía móvil. O incluso… sí, veo ideas interesantes en el tema.
    Ah, y cada vez me atrae más entrar en este blog a diario 🙂

  2. Tighten my corset said,

    No sabía que tenías esa afición por los microrelatos, ni siquiera que hubiera concursos.

    ¿Vas a poner alguno?
    Besos
    Shere

  3. Iván Olmedo said,

    Santi, me temo que me es totalmente imposible actualizar el blog a diario, pero puedes seguir entrando si quieres :)De todas formas, al no estar seguro de si va a haber entrada nueva o no, se añade un aliciente de sorpresa, digo yo… Sobre el último párrafo, sí, está mal que lo diga yo, pero me parece una idea interesante y que no sé si se podría llevar a buen término. Las posibilidades de encontrar microrrelatos en soportes habituales de nuestra vida diaria, que no tienen nada que ver con la literatura, son incluso una cosa ilusionante, me atrevería a decir…

  4. Iván Olmedo said,

    Shere, guapa, ¡cuánto tiempo sin hablar!
    La verdad es que sí, llevo escritos un buen puñadito de micros. Puedes encontrar algunos en Efímero; hay publicados un par en un librito de la asociación Nitecuento, supongo que inencontrable. Y en breve otra sorpresilla, si todo va bien… 😉
    En cuanto a poner alguno aquí… quizás, quizás…

    Un beso; nos vemos pronto, espero.

  5. alinorak said,

    Si, si!!!!!! ;P
    Has de poner alguno!!!jejeje!!!


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