mayo 18, 2009

La rápida justicia del Oeste

Posted in Impresiones tebeeras a 6:09 pm por ivanolmedo

Jonah Hex

Confieso que lo que me decidió a llevarme a casa ( previo pago ) el tomo de Planeta dedicado a Jonah Hex fue hurgar con los ojos en su nutrido índice y leer los nombres de varios de mis dibujantes favoritos: José Luis García López, Gil Kane o un redescubierto Tony De Zúñiga al que no se pondera lo suficiente. Mi poco conocimiento de semejante personaje clásico de la DC y el formato llamativamente popular – tocho en rústica de quinientas y pico páginas en blanco y negro destinadas a ofrecer mucha lectura por poco precio – fueron otros factores a tener en cuenta. Y el género, desde luego. Western. Western de consumo producido en los años setenta y protagonizado por un cazarrecompensas arisco; un pistolero que se mueve por dinero y pura supervivencia; un ex soldado confederado perseguido y derrotado doblemente, con el rostro mutilado. Un antihéroe en toda regla, que no busca, pero encuentra.

Jonah Hex fue creado por el escritor John Albano y el artista de la tinta Tony De Zuñiga, haciendo su entrada en el All-Star Western nº 10, de marzo de 1972; serie que pasaría a denominarse en el cercano nº 13 Weird Western Tales. Si bien las aventuras del pelirrojo Hex no pueden considerarse estrictamente weird, no olvidamos que la cabecera era compartida por otros personajes, como Bat Lash o El Diablo, un fantasmagórico ( en apariencia ) jinete. Las historias de Albano y De Zuñiga, las mejores de este tomo, están pintadas con pueblos atiborrados de miedosos habitantes, muchas veces acosados por pistoleros carentes del mínimo escrúpulo; de viudas y de rufianes, de secos disparos bajo el abrasador sol del oeste. Hay espacio, también, para mostrar al nativo americano, por el que Hex no parece mostrar mayor aprecio o desprecio que ante los de su propia raza: su postura moral no va por ahí. El dibujo de De Zuñiga es espléndido, fuerte y contrastado, cumple a la perfección su misión de trasladarnos los argumentos sin descuidar una belleza agreste. En varias ocasiones nos deja adivinar en los rasgos de Hex las formas faciales del gran Eastwood, por entonces aún máximo representante del antihéroe cinematográfico en lo que a western se refiere. Tras Albano llega Michael Fleisher ( continúa De Zuñiga, con ocasionales relevos por parte de otro filipino mañoso, Noly Panaligan, y de George Moliterni ) que continúa eficientemente con la labor, aunque bajando un tanto el nivel primero, he introduce al que podríamos denominar archienemigo recurrente del protagonista, Quentin Turnbull, desgranando en sucesivos episodios los acontecimientos que llevaron a Hex a convertirse en un paria. Cerrando la participación de Hex y Fleisher en este tomo, disfrutamos de dos episodios limpiamente dibujados por el maestro García López, con la mayor y más decisiva presencia de indios de las historias aquí recopiladas.

Pero, aunque entre manos tenemos un Showcase con nombre propio, aún encontramos aquí dos personajes cuyas aventuras hacen compañía a las del hosco pistolero, aparecidas en la misma All-Star Western: Outlaw, de nombre Rick Wilson, es un jovenzuelo impetuoso, hijo de un ranger de Texas al que trae por la calle de la amargura, tras el asalto a una diligencia y su paso al otro lado de la ley. Los guiones de Robert Kanigher ( uno de los puntales de la DC clásica como editor y guionista ) resultan repetitivos a más no poder, e incluso bastante absurdos, pero se ven compensados en al menos dos historias por el trabajo absolutamente deslumbrante de Gil Kane, aquí en una de sus cotas más altas, con unas planchas magníficas y algunos encuadres ciertamente arriesgados. Por cierto que las portadas de esta etapa corren a cargo de Neal Adams, con lo que la parte gráfica de Outlaw supera con mucho a su parte literaria.

Para dejarnos un buen sabor de boca, el tándem más compenetrado de este conjunto de historias, Albano y De Zuñiga, se atreve con otro personaje, Billy the Kid, que toma el relevo como outlaw del poco carismático Rick Wilson. A buen nivel llegan estas pocas páginas en las que, una vez más, el artista filipino tiene ocasión de lucirse como un historietista clásico y eficaz, poniendo ante nuestros ojos un gran muestrario de recursos narrativos.

En el tiempo de descuento – o algo así – nos sorprende una desventura de siete páginas, sin personaje fijo, con guión de Denny O´Neil y Gil Kane y dibujos del propio Kane y… sí, el omnipresente De Zuñiga una vez más; floja en cuanto al argumento, pero muy interesante en lo gráfico, como no podía ser de otra forma.

No es Blueberry, ni Comanche, ni Ken Parker, pero aquellos que sepan apreciar los momentos de lectura de un buen tebeo comercial sin más pretensiones que la de jugar con el estereotipado y atrayente escenario del Far West, magníficamente dibujado, además, tienen en este ejemplar de 530 páginas, poco menos de 1 kg. de peso y 19.95 eurodólares de vellón una buena opción de compra.

Anuncios

1 comentario »

  1. Chemari-Wan said,

    Me lo has vendido, peregrino. Cruzaré el Pecos y en mi próxima visita a Tombstone me haré con él, porque me picaba la curiosidad pero no me había atrevido a pillarlo.

    Saludo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: