10.25.09
Un micro. Hacía tiempo…
En la cocina oscura, apenas un susurro:
“Has estado dentro de Marlene y de Ava; dentro de Pier, de Joan y de Rock… es hora de descansar.”
Elevando la vista, K. asió las tijeras que esperaban sobre el mármol y las usó. Mucha sangre; ningún grito. El último duro de Hollywood pensó en lo que gritarían en los foros de internet al día siguiente. El espectáculo debe continuar.
10.21.09
Gijón 2009


Dos instantáneas del recién terminado Salón de Gijón. Arriba, Russ Heath y su Tiger, nada menos. Abajo, Michael Golden sonríe mientras esboza uno de sus recordados combatientes de The ´Nam. Muy bélico todo. Simple casualidad…
10.13.09
Visiones 2007. Dead End

Pues sí, amigas y amigos; tras una agónica espera que tocó los nervios de los seleccionados para la antología en mayor o menor medida, el Visiones 2007 ha acabado por ver la luz. No importa que haya sido a finales de 2009, lo que vale es que lo tengo entre mis manos y es una realidad. Por eso agradezco desde aquí su trabajo al antologista y a los encargados de materializar el libro; porque más vale tarde que nunca, de verdad.
Ahora, lectores, a comprarlo, que ha quedado chulo.
10.01.09
Si hoy es martes, esto es Bélgica

De mi viaje el año pasado a Bélgica no hice crónica ni muestras de impresiones ( a pesar de tener bastante que contar, la verdad ) con las disculpas habituales de por medio: la falta de tiempo y una dosis justa de perezilla. En mi primer aterrizaje en suelo del pequeño y belicoso pays, con ojos y oídos abiertos, observé las sustanciales diferencias entre un reducto de la vieja Europa y nuestra pequeña España, esta España mía, esta España nuestra… ay… Las calles de Lieja, o de Bruselas, no están más limpias que las de aquí, mas es tal la riqueza de contrastes y el abigarramiento que te sale al paso, que otra cosa sería difícil. Primero, debe saberse que, en general, las gentes de por allá son más educadas. Sí, o lo parecen. Ignoro si es un decreto real o un deber constitucional, pero en todo momento ha de tenerse en los labios un merci y un sis vous place ( o como se escriba; el mayor inconveniente de ese idioma tan cantarín es que las cosas no se escriben como se debiera: chapó, mesié, etc…) Salvo cuando están metidos en un coche, en la marabunta de la city – ahí pierde los estribos hasta el más pacífico, y aún así… – la educación está a flor de piel. Nada que ver con los gritones y sanguíneos ibéricos como usted y como yo, a los que es fácil reconocer en un descuido.
Pero, sinceramente, lo que a este mini cronista le duele de verdad es llegar a Bélgica ( lo mismo me ocurrió en Francia, claro ), entrar en una librería cualquiera, y ponerse colorado. Por dentro y, creo, por fuera un poquito. ¿Saben ustedes, mesiés et madams? De golpe y porrazo me sentí como un asno. Como un burrín llegado de un país que se cree culto y a la cabeza de Europa ( en muchas cosas, hasta que sales a esa Europa y la realidad te aplasta ) que comprueba en sus carnes que España, ( sí, donde un “intelectual” como el tal Molina Foix se permite besbarrar sobre uno de los pilares de nuestra cultura ) tan solo está saliendo de su atraso finisecular. Ver a señoras cincuentonas rastrear en las baldas de la librería en busca de la novedad comiquera – o bedéera – más a su gusto; a señores en traje con sus tebeos bajo el brazo, y la presencia constante de la historieta en cualquier rincón de aquellos lares, es como para echarse a llorar… de envidia. Llorar de envidia, fijaos qué curioso. Me sentí analfabeto, la primera vez. Ahora, lo voy asumiendo…
No tenía pensado volver tan pronto a Bélgica, pero las circunstancias ayudaron un poquito, y la selección de un trabajo escrito por mí e ilustrado por Alberto Cimadevilla con su excelencia habitual, en el Prix Raymond Leblanc ( de lo que ya he hablado aquí ) prácticamente nos obligó a acudir a la entrega de premios, el martes 29 de septiembre. Por desgracia Alberto no pudo ir y conocer in situ el edificio que alberga las oficinas de la editorial Le Lombard pero, como yo le digo, habrá más ocasiones. Carolina y servidor volamos a Bruselas y, tras un par de días de reencuentros familiares y gastronómicos, acudimos puntualmente a la cita. En fin, es inútil insistir: la seriedad que se concede al medio historietístico en semejante lugar es difícilmente igualable. Así que, entre un despliegue de políticos, prensa y champagne; en una sala de exposiciones donde se cuantifican los logros del fallecido Raymond Leblanc como pieza clave del tebeo francobelga y, tras la reinauguración del restaurado cachivache móvil que desde la azotea del edificio Le Lombard, con las efigies de Tintín y Milú, domina una parte de las calles más interesantes de Bruselas, este pequeño autorcete ( que, para colmo de males, no sabe papa de francés ) tuvo ocasión de sentirse un poquitín más… no sé cómo decirlo… descolocado. Por cierto, no ganamos. Eso hubiera sido, casi, como pegarse un viaje a la luna y volver para caer en Minglanillas del Campo. En fin, seguiremos trabajando.
A suivre…
09.21.09
De lunes raro
Un lunes sin trabajar. Sensación extraña. Cuando tengo un día libre suele metérseme en la cabeza que he de aprovechar cada minuto para hacer cosas. Así que me mareo de aquí para allá, por casa, del taller a la biblioteca, y de la cocina al salón, sin parar. Una enfermedad como otra cualquiera. Así que paso de lavar los platos a empezar el entintado de una página; de reordenar papeles y notas a escribir cuatro pijadas que tenía pendientes, etc, etc… Hubo tiempo para salir a comprar, también. Y para leer, que no siempre se encuentra. Azzarelo, Risso, Lee, Thomas… Se me ha pasado la hora de escribir algo acerca de las Jornadas de Avilés, por las que este año anduve lo justo. Y los temas candentes se pueden leer en los blogs candentes. Por cierto, recomiendo Distrito 9, pero sin excesos. Ni clásico instantáneo ni porquería: una buena peli de ci-fi, disfrutable al máximo. Solo con sacar a los aliens de Nueva York o Los Angeles ya hemos ganado algo. Más cosas recomendables: En algún lugar del tiempo. No tengo de eso para escribir una critiquilla. Acudir AQUÍ.
Sabía que hoy iba a llegar algo; lo presentía. Ha llegado. A ver qué se puede hacer con ello. Mientras tanto, sin sentarme frente al televisor ( solo ayer, para la final de baloncesto, lo confieso, eso era inexcusable) sigo dandole vueltas a los planes en la cabeza. Siento vértigo. Bien, como siempre digo: ya se verá.
08.24.09
Marginalia
Sábado noche. Buscamos infructuosamente el cuadro de C. por toda Gascona. Creí que, por ser mes medio muerto, no habría tanta gente. La expedición, por suerte, no fue totalmente estéril: disfrutamos de una sartén de pulpo, gambas, huevos y patatas digna del mismísimo Jehová. Ya en casa, el calor se enzarzó en dura pelea con nuestras ganas de dormir. Ninguno ganó, realmente. Pero eso no fue nada en comparación con la humedad aplastante del día siguiente.
Domingo. En la vieja villa de Veranius, los restos del frigidarium solo eran el pálido remedo de nuestros anhelos. El día más caluroso del año, sin duda. Aún así, pudimos disfrutar de la gustatio. Triunfaron las albóndigas y el vino especiado. Y los panecillos. El melón causó cierta polémica. Después, cada cual a su sofá, con su correspondiente ropa interior.
Hoy. Acabó llegando la tormenta. He cargado la máquina un montón de veces: hormigón demasiado sucio. Dormí muy poco; me siento cansado y añoro el diletantismo del pincel y los vaqueros cortados. La acera frente al portal está levantada; es un dolor circular por Mieres. Mientras cruzo los dedos deseando que el desértico agosto se agote, oigo a través de una ventana que da al patio a un padre cantándole Feliz Navidad a su hija. El calor… La jauría que cada noche aúlla en la colina todavía no ha comenzado su actuación.
Le echo un vistazo al programa de Peor… imposible y pienso en mis dibujantes – que no son míos -; ¿dónde se habrán metido? Agosto, vete ya. ¿Lo dije? Yo nací en agosto.
Me tomo la valeriana y desenchufo.
08.01.09
Sobre la AsturCon ( 2 )
El siempre accesible Alejandro Caveda ( que nos echó una manita en su momento ) publica en su blog unas impresiones sobre la última – hasta el momento – AsturCon.
07.20.09
Sobre la AsturCon
El siempre atento a la jugada Nacho Illarregui ( que se lo pasó como los indios en Gijón, doy fe) publica en Prospectiva una breve crónica de la AsturCon 2009, que recientemente hemos dejado atrás.
